jueves, 24 de octubre de 2013

Comienzan las mentiras - Cap. 5

Abrió los ojos, seguía en aquella lujosa habitación. Aún en la cama observaba detenidamente los rincones de aquel cuarto, los numerosos cuadros de artistas célebres, los muebles antiguos pero de gran valor, y como no aquella imponente lámpara que se componía de oro y diamantes. Poco a poco fue recorriendo la habitación con la mirada, como una panorámica, hasta que llegó a la ventana, donde por sorpresa vio una especie de sombra asomada a ella, pestañeó y al instante no estaba,-serán alucinaciones- decía.

Se dispuso a levantarse y al menos, a ir a tomarse un vaso de agua, estaba sediento, pero un ligero tono hizo que volviera a atrás. Era un mensaje de su móvil, decía: -Ángel, ¿te acuerdas de aquella casa que te dije que investigaras? Bien, se encuentra en la C/ Los Robles, podrás distinguirla fácilmente, es muy lujosa. Un saludo.- 
Mientras leía dicho mensaje, merodeaba por la habitación y se asomó a la ventana, sorprendentemente, descubrió que a un lado de la carretera, había un rótulo que indicaba que aquella calle se llamaba Los Robles, ¡era aquella casa! No lo dudó y se propuso iniciar su investigación desde ya.

Se dirige a la cocina con la excusa de que quería un vaso de agua, dentro de ella encontró a la que parecía la dueña de aquel montón de hormigón. 

-Buenos días - dijo aquella señora-

-Buenos días ¿le importaría que cogiese un vaso de agua?

-En absoluto.
Después de beberlo, se dispuso a entablar conversación con aquella mujer y preguntarle, qué había pasado en aquella casa antes.

-Disculpe si me entrometo, ¿es usted la dueña de la casa?

-Sí, bueno en realidad fue mi madre, yo sólo continúo con su herencia-dijo ella y continuó susurrando para sí misma en voz baja, queriendo que no lo oyera- No me quiero ni acordar de su muerte, qué espantosa...

-¿Espantosa?-preguntó Ángel, que consiguió lo que quería y quiso seguir la conversación en esa línea-. ¿A qué se refiere?

-De acuerdo, se lo contaré.
Como un niño escuchando una historia de su abuelo, Ángel atendió a cada gesticulación de aquella mujer, intentando apuntarlo todo en su mente. Ella hablaba de todas las clases de tortura que se hacían allí, pero no le contó por quién ni cómo se originó.A pesar de esto, obtuvo una clave para su investigación, el pozo del jardín, al parecer, allí se realizaban gran parte de las torturas.

Era por la tarde, aquel pozo rondaba su mente desde por la mañana, aprovechó que no había nadie para investigarlo, pero un empujón inesperado le hizo caer dentro de aquel frío y seco pozo. Desde el fondo vio como la sirvienta, sonreía de forma terrorífica y dijo.

-Sabes demasiado, no te puedo dejar vivir.
A pesar de que pedía ayuda, nadie respondía. Estaba condenado.


[Davinia Sacramento]

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