jueves, 24 de octubre de 2013

Un gran secreto - Cap. 6

Su cabeza retumbaba, se había dado un fuerte golpe contra la piedras de aquel oscuro y sucio pozo, que al parecer todavía contenía restos de sangre, huesos, herramientas, etc. No quería imaginarse lo que hubiera pasado allí dentro. Un lugar tan pequeño le hacía sentirse incómodo, notaba que aquellos muros hechos de piedra se iban cerrando poco a poco, la tarde se hacía cada vez más rápido noche y sentía como la fría humedad del entorno inmovilizaba su cuerpo, intentó escapar subiendo por aquellos muros de piedra, pero eran demasiado resbaladizos, una de las veces que cayó vio como había marcas de uñas, pensó que podría ser de él a causa del esfuerzo que estaba haciendo para escapar de allí, pero se dio cuenta de que él siempre se había mordido las uñas y que antes mismo lo había hecho a causa del nerviosísmo que sentía, pasaron por su cabeza muchas torturas para que la persona que hubiera estado allí hubiera dejado esas marcas.

Siguió intentando salir de aquel pozo, cualquier idea era inútil, sentía tanta desesperación... Sé angustiaba, respiro hondo, cogió aire y por última vez intentó escalar por aquel muro. Cayó fuertemente al suelo, su cabeza se golpeó con una piedra que sobre salía. Cuando despertó, tenía medio cuerpo dentro del pozo y el otro dentro de un pequeño pasadizo, intentó levantarse a pesar de las pocas fuerzas que poseía, examinó su cuerpo por sí veía rastro de alguna herida o sangre, nada, ni un rasguño, entonces empezó a caminar por aquel extraño pasillo que lo llevó hasta lo que parecía un pequeño baño, con su plato de ducha, el fregadero, el water y hasta un espejo, con una toalla para secarse las manos.

Aprovechó para lavarse la caras y despertar de lo qué parecía un extraño sueño, pero cuando abrió los ojos para ver su tez blanca habitual y pelo castaño con ojos verdes, solo pudo ver a aquella extraña chica que había visto días atrás en el coche de su jefe, le tenía trastornado, esa chica rubia tenía que conocerla, ¿o ya la conocía?...

Por un lado del baño había una puerta que llevaba hacía un cuarto con una estantería con muchos libros, provetas, líquidos extraños y una camilla, sé iba a dirigir a inspeccionar aquellos libros, cuando oyó una voz que venía desde el pozo, salió corriendo de allí y volvió al lugar en el que había caído, miró hacia arriba y pudo ver el rostro de dos niños que se estaban asomando.

[Alba Domínguez]

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